
7/5/2012-El 7 de mayo es otra de las fechas inolvidables para el pueblo en general, dejando de lado las banderías políticas, porque ese día en 1919 nació en un pueblito de nuestra Argentina, humilde como ella, quien a través del tiempo se convertiría en Eva Perón, mejor dicho, la que por el cariño de su pueblo sería "Evita", así simplemente.
¿Qué hizo esta mujer para merecer el inclaudicable amor y recuerdo de la mayoría de ese pueblo al que tanto dió y amó?
Luchó en su breve existencia por la dignificación de los trabajadores y los derechos cívicos de la mujer, creó hogares de tránsito pensando en ellas, las madres y los niños, y en 1948 fundó el primer hogar de ancianos.
A ella se debieron la Ciudad Infantil y la Ciudad Evita, creando también escuelas y fábricas.
En 1950 entregó las primeras pensiones a la vejez y creó la fundación que llevaba su nombre.
Necesitaríamos mucho espacio para seguir enumerando la ciclópea obra de amor por la cual, trabajando en la Secretaría de Trabajo y Previsión hasta avanzada la madrugada, ofrendó su vida.
Como corolario dejó para la posteridad infinidad de mensajes y su libro "La Razón de mi Vida", donde grabó con letras de fuego su mística, su inmenso amor para su pueblo, por los más humildes.
En él, como en un testamento, dice:
"Quienes quieran oír, que oigan. Mi empresa es alta y clara mi divisa. Mi causa es la causa del pueblo y mi guía la bandera de mi patria".
Y también agregó, como una premonición...
"Volveré y seré millones"... y no se equivocó.
Azucena Albert -Agrupación Mujeres Justicialistas
de General La Madrid